Río de Janeiro, “ciudad partida”. De un lado, los encorbatados alumnos de derecho de la Fundación Getulio Vargas, FGV, con la teoría sobre mediación de conflictos aún fresca en la cabeza. Del otro, el Complexo da Maré, que reúne 16 comunidades con carencias económicas y conflictos sociales y en la que habitan 120 mil personas. Extendiendo un puente entre los dos, una iniciativa del Ministerio de Justicia que busca unir la teoría de la academia y el mundo real a través del Proyecto Pacificar con la intención de fomentar el diálogo como primera forma de resolver conflictos.