Brasil necesita avanzar mucho en el control de armas de fuego y munición para obtener resultados efectivos en el combate a la violencia. Esta es la principal conclusión del 'Ranking de los Estados en Control de Armas', divulgado por la ONG Viva Rio y por la Subcomisión de Armas y Municiones (Subcom) de la Cámara de los Diputados.
El objetivo de ese artículo era compartir lo que había aprendido al trabajar con Pablo a lo largo de los años. Una cuestión bastante difícil, pues yo siempre le consideré a Pablo como a un colega y mucho del aprendizaje fue implícito, parte de un proceso de intercambio de feedbacks en ideas, investigaciones e hipótesis sobre la naturaleza de la seguridad pública del tráfico de armas ilícitas en América Latina.
Pérdida irreparable: la desaparición de Pablo Dreyfus, que concibió y editó este boletín con competencia y dedicación, en medio a su numerosa producción. Una característica infrecuente encontrada en el trabajo desarrollado por Pablo era su habilidad de combinar, con perfección, sofisticada competencia y acción empírica, de forma a transformar sus ideas y análisis en políticas públicas efectivas.
Durante seis días, activistas de 85 países están organizando actividades para divulgar y exigir la creación de un Tratado Global de Armas que englobe los principios de la Ley Internacional Humanitaria y de la legislación internacional de derechos humanos, en el marco de la Semana de Acción Global contra la Violencia Armada.
En nombre de Viva Rio, su director ejecutivo, Rubem César Fernandes, deja un mensaje a los investigadores y colegas Pablo Gabriel Dreyfus y Ana Carolina Rodrigues que estaban en el vuelo de Air France, que salió de Río de Janeiro rumbo a París y desapareció de los radares sobre el Océano Atlántico en la noche de este domingo, 31 de mayo: 'Ustedes marcaron nuestras vidas para siempre'.
Pocos son, como Perú, los países de América Latina y el Caribe que más han avanzado en una efectiva implementación del Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre Armas Pequeñas y Ligeras.
Gabriel Conte, de la Red Argentina para el Desarme (RAD), realiza en su artículo “Los argentinos entregaron más de 100 mil armas al plan de desarme” un minucioso análisis de los resultados de la plan nacional de entrega voluntaria de armas implementado en Argentina y mediante el cual fueron retiradas de circulación 104.782 armas de fuego y 747 mil cartuchos durante los 380 días de la campaña.
En el artículo de Eva Sacasa se ofrece una evaluación del primer año de ejecución de CASAC, centrado en 4 focos de actuación: legislativo: creando condiciones para fortalecer y armonizar las legislaciones para el control de armas pequeñas y Ligeras (APL) en la región; fortalecimiento de capacidades: fortaleciendo las capacidades de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales para ejercer un mejor control de las armas; recolección y destrucción , apoyando el desarrollo, implementación y evaluación de iniciativas nacionales para la recolección voluntaria; y concientización y prevención: logrando programas y acciones institucionalizadas a nivel nacional que prevengan la proliferación de armas pequeñas y sus consecuencias y contribuyan a una cultura de paz.
En Argentina ya se habla del “caso Santa Fe” como un ejemplo de control de armas eficiente. Se trata de uno de los municipios más violentos del país que está cambiando gracias a una acción combinada entre gestión política y participación ciudadana.